jueves, 20 de enero de 2011

10 años después




<< No es perfecto, pero lo será. >>

La frase se desvaneció de los pensamientos de Seth. Las cosas habían cambiado, Aislinn había cambiado.
Pasaba demasiado tiempo en la Corte de los elfos y eso acabó irritando cada vez más a Seth.
Se sentía solo:

- Vamos Aislinn, salgamos a cenar, hace mucho que no nos vemos…

Era cierto… eran amigos y hacía tiempo que no se veían, Seth se cansó de llamarla, borró su número de teléfono e intentó olvidarla.

Pasaron cinco años sin saber nada el uno del otro. Seth vivía solo en una pequeña casa en medio de la ciudad y hacía su vida.
Una mañana de domingo, Seth salió a comprar el periódico y ahí estaba: Aislinn.
Estaba cambiada, preciosa. Llevaba unos tejanos, unas botas marrones de piel y el pelo ondulado y muy largo.

- ¡ Aislinn ! – Seth se quedó aún más fascinado cuando se giró.
- ¿ Seth ? ¡ Dios mío eres tu ! – Aislinn lo reconoció en seguida. Él también había cambiado, ya no llevaba tantos pírcings.

- ¿ Te apetece venir a comer a mi casa? – Seth deseaba que Aislinn le dijera que sí.
- Mejor cenamos, ¿ qué te parece ?
- ¡ Oh estupendo !

Quedaron las diez en casa de Seth . Sabía que Aislinn llegaría cinco minutos antes, y así fue.
Llamaron a la puerta y Seth con su camisa blanca y su colonia One Million de Paco Rabbane., abrió la puerta y allí estaba ella.
Llevaba un vestido negro, por encima de las rodillas y una chaqueta color marrón acompañada por un pañuelo rosa. Estaba preciosa.

- Estás…uaaaau…
- Espero que eso sea bueno.
- Oh.. claro claro, pasa.

Seth le enseñó la casa y se sentaron para cenar. La mejor guarnición para esa cena no fueron las setas que Seth cocinó, si no las miradas y sonrisas que se dedicaron.

- Y dime Aislinn ¿ te has casado ?
- Oh.. si… - la llama de Seth se había apagado.
- ¡ Oh !
- La verdad es que me casé demasiado joven, pero bueno ya me he divorciado. ¿ Y tu ?
- Yo.. bueno no. No he tenido mucho suerte.

Aislinn hizo una mueca demostrando su extrañeza. Pasaron una velada fantástica. Aislinn se ofreció a lavar los platos.
Seth se la miraba, no le podía llevar la contraria a su corazón, la quería.

- Dime Aislinn… ¿ qué nos pasó ? – Seth rodeó a Aislinn para que no pudiera escapar de la pregunta.
- Supongo que la llama se apagó, de golpe, sin más… yo.. tengo que irme.
- No mientas…
- Déjame Seth, no viniste a buscarme… te olvidaste de mi… eso pasó.

Seth cogió a Aislinn, la abrazó, haciendo que la cara de ella se apoyara contra su pecho y entonces, cuando ella levanto la cabeza, la besó.

- Te quiero… mucho Aislinn, no pienses que te abandone porque no es así.
- Lo sé… yo también te quiero, después de cinco años, ha valido la pena.





 << No es perfecto, pero lo será. >>






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