sábado, 24 de octubre de 2015

¡Bienvenidos!

¡Hola a todos! He creado este blog para ir poniendo diferentes trabajos de este libro, Encanto fatal. Bien, pondré resúmenes, biografías,  y diferentes trabajos de este libro y de esta materia. Espero que os guste y os sirva de mucho!

jueves, 20 de enero de 2011

Mil palabras: una imagen

Qué pasaría si mi personaje se encontrara con… Xavi Hernández, jugador del Barça.



Donia se sentía confusa, Beira le había regalado un billete a Barcelona, quería que conociera a Xavi Hernández, un jugador muy famoso en Barcelona por jugar en el equipo del Barça.
Donia necesitaba distraerse un poco, así que hizo las maletas y se fue.
Al llegar a Barcelona quedó maravillada por la catedral de la Sagrada Familia, había quedado con el tal Xavi a las cuatro de la tarde en un pequeño bar al lado de la Sagrada Familia. Eran ya las cuatro y diez y allí no había nadie, estaba pensando en irse.

- Hola, ¿ Eres Donia ? – una mano ajena le tocó la espalda y se sobresaltó, al girarse vio a un chico de unos treinta años, de pelo corto negro, muy guapo.

- Si, supongo que tu eres Xavi ¿ no?
- Así es, encantado de conocerte – Xavi le dio dos besos y la invitó a levantarse para dirigirse a visitar los sitios más bonitos de Barcelona. 

Pasaron un día maravilloso, no sabia con qué fin Beira quería que Xavi y ella se conocieran, pero no tenia ningunas ganas de darles más vueltas, se sentía muy atraída por él.
Eran las 6 de la tarda cuando Xavi propuso ir al cine.

- Hacen una peli muy buena que hace tiempo que quiero ir a ver, ¿ te parece bien ?- ¿ Como podía Donia negarse a aquella invitación ?

Se dirigieron hasta el cine, era una tarda muy fría y empezó a soplar el viento.

- ¿Puedo meter mi mano en tu sudadera? Es que la tengo helada – hacía rato que Donia pensaba en preguntarle eso.
- OH, si por supuesto…

Anduvieron agarrados de la mano hasta llegar al cine, Xavi invitó y una vez sentados en el cine, empezó a hacer mucho calor.

- Lo siento por tu mano, pero es que tengo calor y me quería quitar la chaqueta.
- OH… yo también lo siento.

Empezó la peli, el brazo de Donia estaba tocando levemente el brazo de Xavi, Donia sabia que no estaría atenta a la peli.
La peli, según el folleto, trataba sobre una chica que debía cruzar África para encontrar a sus padres. Cuando empezó la peli, Donia y Xavi compartieron una mirada de complicidad, se habían equivocado de sala.

- ¿ Quieres que nos vayamos ? – preguntó Xavi.

Donia sabia que nunca volvería a tener una oportunidad como la que se le presentaba.

- Por mi parte, estoy bien, la peli puede ser uhmm.. interesante.

Se quedaron en la sala, no estuvieron atentos a la película.
Xavi se quedó mirando fijamente a Donia.
Se acercó un poco más a ella, con miedo a que ella se apartara. Le dio un pequeño y suave beso en la comisura de los labios para comprobar que lo que ella sentía era lo mismo que lo que sentía él.
Donia se sobresaltó.

- Perdona…
- OH no tranquilo, es que no me lo esperaba.

Se volvieron a mirar, y entonces el beso ya fue más apasionado. Pudieron notar el aliento del otro, sus lenguas se empezaron a retorcerse la una con la otra.

- ¿ Por qué me ha invitado Beira ?
- Porque sabe que puedes ser una gran Reina del Invierno, porque estás sufriendo, porque se lo pedí.
- ¿Me conocías de antes?
- Si, hace muchos años, cuando éramos pequeños… te robaron y yo te salve.
- Es cierto, eres ese muchacho.

Donia se acercó un poco más a Xavi, se volvieron a besar durante todo el transcurso de la película, se besaron hasta desgastarse los labios.

Final Múltiple (II)


Seth estaba solo en su casa, hacía mucho tiempo que se sentía así, no levantaba cabeza.
Hacía mucho tiempo que no veía a Aislinn, empezaba a darse por vencido. No quería hacerse más ilusiones.
Salió de buena mañana a pasear un rato. Hacía muchísimo frío. De pronto Seth se paró en seco y allí estaba ella: Aislinn.
Tenía el pelo largo y ondulado, tenia la nariz muy roja tanto como las mejillas. Aislinn lo vio y no pudo disimular una sonrisa que se le dibujaba en los labios.

- ¡ Seth ! – Aislinn se abrazó al que pocos meses antes había sido su confidente de besos y sonrisas.
- Hola pequeña ¿ Cómo estás ? – el corazón de Seth latía cada vez más fuerte.
- OH vamos, ya no soy pequeña, soy reina del Verano, como ves ahora de vacaciones – Aislinn le guiñó un ojo y sonrió.
- Estás preciosa Aislinn, he pensado mucho en ti – Seth se acercó un poco a Aislinn acariciándole sus mejillas rojas.

Aislinn apoyó su cara en la mano de Seth dejándose acariciar.

- Te he querido mucho, he estado locamente enamorado de ti y todo terminó… no puedo volver a caer…

Aislinn empezó a llorar.

- Oh vamos pequeña, no sabes las veces que he pensado en ti, no levanto cabeza Aislinn… te quiero.
- ¿ Como ?
- Que te quiero.

Aislinn se acercó un poco más a Seth, los dos podían notar el aliento del otro, se fundieron en un largo beso. No querían ir muy rápido, querían saborear el sabor que tenían sus lenguas después de tantos meses sin probarse, querían volver a notar el contacto de sus manos, rozando cada uno de los poros de la piel del otro, querían saciar el deseo que se tenían el uno al otro después de tanto tiempo, después de tantos recuerdos…

- No me dejes Seth.
- No lo haré, Ash.




Final Múltiple ( I )



Aislinn caminaba sola por las calles, sabia que muy sola no estaba porque todos los elfos la estaban mirando.
Lo había superado, la marcha de Seth había sido una de las cosas más duras y le hacia creer a su corazón que no lo echaba de menos.
Ser reina del Verano los había alejado hasta tal punto de casi ni reconocerse.

- Me voy a ir Aislinn… ya no aguanto más…
- Pues vete… me da igual…
- Vale…

Aislinn no dejaba de pensar en lo idiota que había sido dejando marchar a Seth, el amor de su vida.
Empezó a nevar, sabía que era obra de Donia.
Los pies de Aislinn se estaban mojando y a ella le daba igual.

‘’ Siempre estuve en busca del amor, tengo la cama vacía de sentimientos… por ti.’’

No dejaba de pensar en Seth, en como la hacía sentir cuando estaba junto a ella, cuando rozaba su piel…
Aislinn se sentó en un banco y recordó uno de los tantos días que pasaban juntos.
Le empezó a doler el corazón, se cogió el pecho y se encogió, las lágrimas empezaron a invadir sus ojos, se empezaron a derramar como caen las gotas de lluvia en una de las peores tormentas del año. Sabía que Seth no volvería jamás, estaba muy harto de sus discusiones, de que ella pasara de él. Se le inundó el corazón.
Nunca volvería a besar sus labios carnosos, ni a tocar su piel, ni a sentir su cuerpo. Todo era por su culpa…
Aislinn no se encontraba bien, tenia que parar ese dolor, y sabia que solo había una manera de hacerlo.

En ese mismo parque había un pequeño lago, a veces patinaban los chiquillos después del colegio.
El hielo se estaba rompiendo y se prohibió patinar más. Con paso firme Aislinn caminó hasta el centro del lago notando como el hielo se quebraba. A lo lejos una sombra , ignorada por los ojos de la joven.
De pronto, el hielo acabó por ceder, y Aislinn fue abducida por el hielo.
No pensó que el agua pudiera llegar a estar tan fría. Al poco rato dejó de respirar, y todo volvió a estar en silencio.
A lo lejos, se oían los sollozos de esa sombra que no había podido hacer nada por salvarla.
Esa sombra, llamada Seth.

10 años después




<< No es perfecto, pero lo será. >>

La frase se desvaneció de los pensamientos de Seth. Las cosas habían cambiado, Aislinn había cambiado.
Pasaba demasiado tiempo en la Corte de los elfos y eso acabó irritando cada vez más a Seth.
Se sentía solo:

- Vamos Aislinn, salgamos a cenar, hace mucho que no nos vemos…

Era cierto… eran amigos y hacía tiempo que no se veían, Seth se cansó de llamarla, borró su número de teléfono e intentó olvidarla.

Pasaron cinco años sin saber nada el uno del otro. Seth vivía solo en una pequeña casa en medio de la ciudad y hacía su vida.
Una mañana de domingo, Seth salió a comprar el periódico y ahí estaba: Aislinn.
Estaba cambiada, preciosa. Llevaba unos tejanos, unas botas marrones de piel y el pelo ondulado y muy largo.

- ¡ Aislinn ! – Seth se quedó aún más fascinado cuando se giró.
- ¿ Seth ? ¡ Dios mío eres tu ! – Aislinn lo reconoció en seguida. Él también había cambiado, ya no llevaba tantos pírcings.

- ¿ Te apetece venir a comer a mi casa? – Seth deseaba que Aislinn le dijera que sí.
- Mejor cenamos, ¿ qué te parece ?
- ¡ Oh estupendo !

Quedaron las diez en casa de Seth . Sabía que Aislinn llegaría cinco minutos antes, y así fue.
Llamaron a la puerta y Seth con su camisa blanca y su colonia One Million de Paco Rabbane., abrió la puerta y allí estaba ella.
Llevaba un vestido negro, por encima de las rodillas y una chaqueta color marrón acompañada por un pañuelo rosa. Estaba preciosa.

- Estás…uaaaau…
- Espero que eso sea bueno.
- Oh.. claro claro, pasa.

Seth le enseñó la casa y se sentaron para cenar. La mejor guarnición para esa cena no fueron las setas que Seth cocinó, si no las miradas y sonrisas que se dedicaron.

- Y dime Aislinn ¿ te has casado ?
- Oh.. si… - la llama de Seth se había apagado.
- ¡ Oh !
- La verdad es que me casé demasiado joven, pero bueno ya me he divorciado. ¿ Y tu ?
- Yo.. bueno no. No he tenido mucho suerte.

Aislinn hizo una mueca demostrando su extrañeza. Pasaron una velada fantástica. Aislinn se ofreció a lavar los platos.
Seth se la miraba, no le podía llevar la contraria a su corazón, la quería.

- Dime Aislinn… ¿ qué nos pasó ? – Seth rodeó a Aislinn para que no pudiera escapar de la pregunta.
- Supongo que la llama se apagó, de golpe, sin más… yo.. tengo que irme.
- No mientas…
- Déjame Seth, no viniste a buscarme… te olvidaste de mi… eso pasó.

Seth cogió a Aislinn, la abrazó, haciendo que la cara de ella se apoyara contra su pecho y entonces, cuando ella levanto la cabeza, la besó.

- Te quiero… mucho Aislinn, no pienses que te abandone porque no es así.
- Lo sé… yo también te quiero, después de cinco años, ha valido la pena.





 << No es perfecto, pero lo será. >>






miércoles, 19 de enero de 2011